UN POCO DE HISTORIA
No es la primera vez que este grupo de arqueólogos de la
UBA es noticia en los diarios. Ya en diciembre de 1995 encontraron
en el desierto del Sinaí jarros y vasijas de los siglos
XI a VII antes de Cristo.
En aquella oportunidad, la expedición excavó durante más
de dos meses y llenó 80 canastos con cerámicas, collares
y utensilios. "El primer día, a 10 centímetros de la
superficie, encontramos una estatuilla del dios Bes"
comentaba con entusiasmo la Lic. Violeta Pereyra de Fidanza,
vicepresidenta de la misión.
La directora, doctora Perla Fuscaldo -como la anterior,
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA- comparte
este entusiasmo. El sitio no fue incluido entre los sitios
excavados por la Universidad Ben Gurion entre 1972 y 1982.
Sin embargo la construcción de un canal de irrigación obligó
al Servicio de Antiguedades de Egipto a adquirir estas tierras
para garantizar su protección.
¿Qué, cosas encontró esta misión argentina excavando en
un terreno de apenas 80 metros cuadrados? Muchas muestras
de cerámica, de uso doméstico o de culto religioso. Cuencos.
platos y jarras reflejan una técnica propia de la zona;
se usaba un torno rápido para moldear la arcilla del Nilo,
según un modo específico de la época, lo cual permite datar
las piezas.
También hallaron objetos importados de Palestina, Siria,
Chipre y otros lugares: pequeños perfumeros y jarritas para
unguentos, así como ánforas para el transporte de vinos
y aceite. Son piezas muy finas, de paredes delgadas y pulidas.
Había un sello que conserva restos de lacre, escarabajos
de piedra, collares de materiales de la zona -alabastro,
caliza-, muy bien armados (sólo falta el cordel que unía
las cuentas), un cuenco con un pigmento en el fondo (cosméticos
de la época).
Quizás el mayor hallazgo fue el de una cuenta de oro de
1,3 cm de largo, formada por dos hileras de pequeñas bolitas
de un milímetro de diámetro. Revela el alto nivel social
que alcanzaron los habitantes de esa zona. Esa pieza está
ya en el Museo de El Cairo.
LA SEGUNDA MISION
Un año después el equipo de la UBA dejaba al descubierto
los restos de una ciudad fortificada construida por Ramses
II como parte de un conjunto de 12 que formaban un cordón
para defenderse del ataque de los Hititas.
Es la quinta fortaleza que se descubre. La primera de ellas
lo fue desenterrada en 1987, a unos 35 kilómetros al este
del actual hallazgo. En esta oportunidad parte de las murallas
de la ciudad, algunas casas y construcciones de terracota
fueron sacados a la luz.
El anuncio fue realizado por Alí Hassan, Secretario General
del Consejo Supremo de Antiguedades de Egipto, organismo
que otorga los permisos de excavación y controla que no
salgan de Egipto las piezas encontradas. Hassan calificó
el hallazgo como muy importante.
EL EQUIPO
El trabajo emprendido forma parte del Proyecto de Salvataje
Arqueológico del Norte de Sinaí, en el que participan también
junto a la UBA, las universidades de Illinois, Washington
y Toronto.
Junto a la directora del equipo, doctora Perla Fuscaldo,
y la Lic. Violeta Pereyra de Fidanza (vicepresidenta), se
encuentra un equipo de profesionales encabezados por Eduardo
Crivelli (responsable de la excavación).
A ellos se suma Silvia Lupo de Ferriol (Documentación y
estudio de cerámicas), Graciela Arbolave (restauradora),
Silvana Fantecci y Andrea Zingarlli (asistentes en el estudio
de las cerámicas), y los estudiantes Eduardo Poli y Pablo
Ceriani (ambos de historia), Daniel Loponte, y Juliana Garrote
(de arqueología).
El equipo argentino está financiado con aportes del CONICET,
al que se suman 7800 dólares aportados por la UBA y contribuciones
de empresas privadas como Lufthansa y Kodak.
QUIEN FUE RAMSES II
Ramses II reinó entre 1279-1212 A.C. Hijo de Seti I y tercer
mandatario de la XIX dinastía, fué uno de los faraones más
ilustres. Sus principales enemigos fueron los Hititas, un
pueblo poderosos de Asia Menor, con quienes mantuvo una
prolongada guerra.
La batalla más importante de esta guerra fué la de Kadesh,
en 1274, en la que venció a un nieto de Subilinlumash, rey
de los Hititas.
Ningún poder da sin embargo una victoria concluyente, y
es así como en 1258 A.C. se firma un tratado de paz en el
que se dividen las tierras, y Ramses acuerda contraer matrimonio
con la hija del rey Hitita. Sin embargo a este matrimonio
de conveniencia se sumaron seis esposas y un centenar de
concubinas, con las cuales tuvo por lo menos 52 hijos.
Durante su mandato se caracterizó por la gran cantidad
de construcciones y monumentos que hizo erigir, como por
ejemplo el templo de Abu Simbel, parte del templo de Al
Karnak, el Ramesseum y la serie de fortalezas de las cuales
el equipo de la UBA logró desenterrar una.